lunes, 14 de abril de 2014

LÓPEZ SIMÓN, TOREO DISTINTO. (Crónica Domingo de Ramos Las Ventas 2014)







Grave cornada a Jimenez Fortes con una corrida floja y descastada del Puerto.


Madrid. Plaza de toros de Las Ventas.
13 de Abril de 2014. 4ª de temporada.
Toros del Puerto de San Lorenzo y Ventana del Puerto (3º bis) para:
-       Jimenez Fortes: saludos con protestas (aviso) y silencio (aviso)
-       David Galván: división (TRES avisos) y silencio (aviso)
-       Lopez Simón: vuelta al ruedo tras petición (aviso) y saludos.

Entrada: Más de un cuarto de plaza.

Parte médico de Jiménez Fortes: "Herida por asta de toro en pliegue de glúteo derecho con trayectoria de 30 centimetros que contusiona recto, vejiga y uretra hasta cara posterior de sínfisis pubiana. intervenido en la enfermería, se traslada a la Clínica La Fraternidad. Pronóstico grave que le impide continuar la lidia. Firmado: Dr. García Padrós".

A destacar la lidia de Vicente Osuna, de la cuadrilla de López Simón.

Los toros del Puerto de San Lorenzo y Ventana del Puerto (3º sobrero):

·         Primero. “Cubanoso” Nº 79, Negro de 574 kilos. (División)
(Manso, noble y sin entrega en la muleta. Mucha movilidad)
·         Segundo. “Cardilisto” Nº 147, Negro de 565 kilos (Pitos)
(Justito de presencia, muy manso y rajado. El peor de la tarde)
·         Tercero. “Resistentito”, Nº 28, Colorado de 616 kilos. (Silencio)
(Noble y de gran clase, aunque muy justo de fuerzas. Mucho peso)
·         Cuarto. “ Lechucita” , Nº 159, Negro de 619 kilos. (Silencio)
(Sin picar. Manso, parado y descastado. Noble y sin transmisión)
·         Quinto. “Argel”, Nº 82, Negro de 550 kilos (Silencio)
(Sin picar. Manso, flojo y noble en la muleta. Se vino arriba)
·         Sexto. “ Ventisquito” Nº 128, Negro de 596 kilos. (Palmas)
(Sin picar, flojo y muy noble para la muleta)



Primer festejo mayor de la temporada con una tarde perfecta para el buen toreo. Más de 27 grados en la capital y una entrada potable para los tiempos que corren. Mucho “guiri” en los tendidos y seguidores de toreros en busca de triunfo. Los aficionados nos encontrábamos seguramente en minoría, aunque nos hiciésemos notar en varios momentos del festejo.

Y ya en la primera debemos apuntar un nombre en nuestra pequeña libreta, Alberto López Simón, nacido en Barajas y discípulo de Jose Luis Maganto. Toreo con personalidad propia, que no plagiada, lleno de ganas y con las ideas claras en su futuro. Hoy sabemos que le apoderará el tan querido Matilla, por lo que esperamos que su rumbo no se tuerza por otros mentideros, y que siga con sus ideas claras.

Puede parecer, por lo que veo en los portales, que Alberto pudo cortar tres orejas ni más ni menos en la capital hispana. A mi que me expliquen qué narices vieron, o en qué momento perdí el hilo de la corrida. Un encierro por cierto que vuelve a decepcionar una vez más. Y es que estamos cansados de soportar tres tardes, año tras año, a los lisardo-atanasios del Puerto de San Lorenzo. ¿Qué hemos hecho para merecernos esto, señor? ¿Acaso no hay ganaderías por España que hay que repetir TRES veces en una misma temporada, a una vacada que no deja de tener altibajos?

Fue un encierro desigual de presentación, con mucho peso y leña por delante, algo escurrida en algunos bureles por culata, defecto que siempre se acentúa en esta casa. Manseó como regla generalizada, y se caracterizó en su conjunto por la falta de fuerzas. Que den gracias al presidente y el nulo tercio de varas, porque sino más de tres toros deberían haber desfilado a corrales, con pañuelo verde.


Jimenez Fortes abrió el cartel con el deseo de verle tras su buena actuación en Valencia. A mi personalmente no me dijo nada en toda la tarde, le vi acelerado y superado por la presión con la que quizás venía tras las Fallas, donde dejó el listón bastante alto. Sus faenas fueron largas y monótonas, de muchos muletazos, pero ninguno de verdad, sin reacción alguna por parte de los tendidos.

No acabó de acoplarse a su primero, un animal muy cuajado que no paró de moverse y embestir, sin emplearse y a media altura, con poca gracia y entrega. Pero es cierto que pudo hacer algo más con él, como pararse, mandar y romperse por bajo. La faena se quedó muy a medias y tuvo que tirar de repertorio valiente para subir el ánimo de la gente. Varias manoletinas y saludos con varias protestas.

Su segundo toro fue el de más peso de la corrida. Grandón, aunque bien proporcionado, manso y dejándose de nuevo en la muleta. Y la faena fue un calco de la anterior. El animal se movía bastante, con más entrega que el primero, y Fortes ligó y ligó muletazos sin sentido, ceñidos pero sin decir nada.
Su actuación no quedó ahí, y se echó el capote a la espalda para quitar por gaoneras al sexto de la tarde. La mala suerte se cebó con el malagueño, que tras un tropiezo con el cornúpeta fue prendido por el glúteo de malas maneras. Esperamos su recuperación.


David Galván se fue con un mal sabor de boca tras escuchar los tres avisos en su primer toro. Un auténtico desastre que se veía venir desde el primer momento. Es inconcebible las faenas tan sumamente largas que se acostumbran a hacer en la actualidad. Llevamos cuatro festejos en la temporada y en todas las semanas han perdonado el tercer aviso. Hoy ya no se podía arreglar el desastre y el segundo de la tarde tuvo que ser apuntillado en tablas del 4. ¿Qué pintan los apoderados o consejeros de estos chavales? Me pregunto yo.
No tuvo su día y posiblemente le condicionó también en su segundo toro. Debe mejorar una barbaridad la espada y medir mucho más sus faenas. Las formas no son malas, e intenta bajar mucho la mano y llevarlos detrás de la cadera, con un concepto del muletazo muy en redondo, algo que gana puntos. Ánimo y para delante, que hasta los más grandes tienen tres avisos en su historial.


Cerramos con el mejor de la tarde sin ninguna duda, Alberto López Simón.
Dos faenas muy serias, que llegaron pronto al tendido, con un toreo vertical, algo picotero, pero sentido y con personalidad, con varios muletazos por bajo muy buenos y toreados.
Su primero fue devuelto a corrales tras su falta de fuerzas. En su lugar salió un gigantón de la Ventana del Puerto, con una embestida franca y realmente buena por ambos pitones, muy bien lidiado por Vicente Osuna. Buen recibo capotero de salida y brindis a sus compañeros. Fue esta una faena de altibajos, debido en parte a las irregularidades del cornúpeta. Subió el tono con varios naturales muy mandones ya en el tercio del “7”, buscando el pitón contrario y rematando las series con monumentales trincheras, ceñidas y templadas. Estocadón perfecto y petición algo excesiva de oreja. La vuelta al ruedo fue reconocida por todos.

 Cerró la tarde con un toro muy serio y ofensivo del Puerto, que flojeó y de qué manera tras sus dos minipuyazos. Alberto tiró de técnica y perdió pasos en las primeras tandas, para dar aire al lisardo, que acometía con nobleza extrema a las telas del madrileño. Encontró entonces su sitio Simón y le pegó dos buenos derechazos por bajo, algo en línea y con la parte externa de la muleta, ligado con un templado pase de pecho. Fue en la siguiente tanda cuando empezó a rugir Madrid, cuando relajó la figura y metió riñones, con un toreo vertical y de mano baja, sin codillear ni retorcerse como está de moda. Soberbio el derechazo largo y hondo de la tercera y cambio a la mano izquierda, donde “Ventisquito” llegaba muy apurado a final de muletazo. Hizo bien en ir a por la espada, aunque estaba vez no atinara, perdiendo así una posible oreja, en reconocimiento de una tarde buena.


Esto fue todo lo que sucedió en la primera corrida de la temporada en Las Ventas. Una corrida muy justa de todo y tres jóvenes toreros que debieron arrear más. Creo que todos nos esperábamos un poco más de la tarde.

El domingo nos volvemos a ver con un interesantísimo cartel. Curro Diaz, Morenito de Aranda y Antonio Nazaré, que lidiarán una corrida de Los Bayones, los cuales deben borrar la mala imagen del año anterior.

Un saludo
Borja González


1 comentario:

Gonzalo Ramos Aranda dijo...

CORNADA

“Valiente, López Simón, torero de corazón.”

¿Recibir una cornada?,
a mí no me importa nada,
vengo al ruedo por el triunfo
de los Dioses del Olimpo.

Siempre buscando la gloria,
forjando fiel trayectoria,
plasmo mi verdad taurina,
que en el arte se origina.

Valor, arrojo, hombre fuerte,
confiadísimo en la suerte,
me cuida La Virgencita,
mi vida lo necesita.

Soy torero de fortuna,
de los cuernos de la luna,
preparo muy bien mis tientas,
el paseíllo, en Las Ventas.

Arrimado, más que nada,
¿qué me importa una cornada?,
pitones, rocen mi traje,
del miedo, hoy, me sustraje.

En los gajes de un oficio,
que da cielo o precipicio,
cortando rabo y orejas,
logrando indulto, sin quejas.

Defiendo mi tauromaquia,
realidad, festejo, magia,
me gusta astado cinqueño,
bravo, de casta, de ensueño.

Con más de quinientos kilos,
que levante los suspiros,
más de media tonelada
que, a mí, no me importa nada.

Soy espada, el más osado,
¡madre mía!, toro pasado,
muy cerquita de mi vientre,
Dios proteja al que lo intente.

¡Qué un olé, surque los vientos!,
las palmas sean mis alientos,
de una afición sublimada,
por el toreo enamorada.

Banda de Música, suene,
que un paso doble, resuene,
tóquenme “España Cañí”,
la cuna donde nací.

Viendo llenos los tendidos,
por seres bien entendidos,
en cuestiones de la lidia,
con decoro, sin perfidia.

¿Qué pierdo, al perder la vida,
sufriendo mortal herida?,
revolcado, lastimado,
nunca, jamás me he rajado.

Piel surcada, por raíces,
sangrantes mis cicatrices,
cosidas llevo las venas,
de un hilo penden mis penas.

Aunque sufra otra cornada,
a mí no me importa nada,
mas que cimbrar una Plaza,
soy alma que no fracasa.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 20 de septiembre del 2015
Dedicado a Don Carlos Campos, fiel amante del toreo
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)