domingo, 8 de febrero de 2015

"JUAN, NO VUELVO MÁS" (Crónica de la 2ª Valdemorillo 2015)




Foto: Javier Arroyo.

GANADO DE SALDO EN LA PRIMERA CORRIDA DE VALDEMORILLO 2015


Valdemorillo. Plaza de toros de la Candelaria.
Sábado 7 de febrero de 2015. 2ª de feria.
Toros de La Dehesilla y José Luis Pereda (3º, 4º y 6º) para:
-       Curro Díaz: saludos y palmas.
-       Eduardo Gallo: Vuelta al ruedo tras leve petición y silencio.
-       Arturo Saldivar: saludos y silencio.
Entrada: Más de dos tercios.


Los toros lidiados en el día de hoy:
·         Primero. “Dormilón” Nº 146, Negro de capa. (Silencio)
Mal presentado. Chico, flojo y de borregada embestida.
·         Segundo. “Hurano”, Nº 144 Castaño (Palmas)
Muy mal presentado. Terciado, anovillado, boyante y flojo.
·         Tercero. “Paleto”, Nº 102 Negro mulato (Silencio)
Mal presentado. Sin remate, manso, gazapón y con la cara alta.
·         Cuarto. “Petanca” Nº 98 Castaño (Pitos)
Anovillado y sin cara, lastimado y sin fondo alguno.
·         Quinto. “Charco” Nº 149 Negro (Pitos)
Más alto y rematado, manso, sin fondo y huidizo.
·         Sexto. “Encendedor” Nº 51 Castaño (Leves pitos)
Excesivamente lavado de cara. Tuvo algo de picante y no fue sometido. Manso.

Nota: Toda la corrida recibió un puyazo, en mayor o menos medida. A muchos de ellos ni les metieron las cuerdas. Monopuyazo y simulacro una vez más.

“Juan, que sepas que los 50 euros al año que viene nos lo gastamos en una buena cena en fiestas”. Esa fue la orden que una mujer de la localidad hacía a su marido bajando las escaleras de los tendidos de la plaza de La Candelaria. Aficionados o no, lo que está claro es que debemos cambiar el rumbo de esta fiesta si queremos consolidarla para los años venideros. No podemos permitir que como esa señora, año tras año la gente salga aburrida, descontenta y sin ganas de volver a pisar una plaza de toros. Todo ello debido a un espectáculo monótono, largo y sin sentido, carente de emoción y gallardía. ¿En que estamos convirtiendo esto?

Participe de ello fue la bochornosa e irrisoria corrida que nos colaron en la plaza de toros de Valdemorillo. Gatada monumental de la familia Pereda, ante el asombro de pocos y el consentimiento de muchos. Una verdadera pasarela de animales indefensos, poco comidos, de cortas y cómodas defensas y borreguil y mansa condición. Una “novillada” de cualquier plaza de la sierra madrileña, como así creyó por momentos el toricantano Victor Barrio, que tuvo algún lio según comentan en los micrófonos del plus.

La frialdad y pasotismo se apoderó de los tendidos en el momento que salía el primero de la tarde, y asi nos mantuvimos hasta el final del festejo, sin dar importancia alguna al tentadero que presenciábamos ante nosotros. Iban pasando los animalejos de “nuñez” por el duro ruedo madrileño, y uno a uno fueron manifestando la falta de fuerzas ya desde los primeros tercios. La afición permaneció paralizada durante la mitad inicial de la corrida. Nos la estaban colando y allí nadie decía nada. Fue a partir del cuarto cuando la cosa comenzó a cambiar y los pitos y críticas resonaron desde los tendidos de la cubierta, que hoy cubría los dos tercios de cemento pese a la coincidencia horaria con la catástrofe merengue ocurrida a orillas del Manzanares.

Y si desastroso fueron los cornúpetas no menos fue la actuación de los diestros. Vimos a Curro Díaz realizando la famosa “NeoTauromaquia 2.0”, la del cite de culo, pierna retrasada y ligazón como idea principal en todo esto. ¿Dónde queda ese toreo puro y natural? Animoso con el capote y fácil con la franela, a destacar un encajado derechazo en la primera serie, el único que verdaderamente fue en redondo y mandado. Luego se encargó de estropearlo a base de cites periféricos, mala colocación y fallo con el acero.
Con el inofensivo cuarto nos regaló varios lances de recibo con poder y aroma andaluz. Tras un picotazo y una espectacular voltereta en el inicio del último tercio todo se vino abajo, abreviando con un cuchillazo  para el “alivio” de los espectadores.

Otro que estuvo verdaderamente mal fue Eduardo Gallo, al que todavía no perdono sus dos toros de Pedraza en San Isidro 2013. Fichado por el empresario y puesto en la primera feria del año con la excusa del “ya estoy preparado”.  
Dio la única vuelta al ruedo tras pasaportar al menos malo de la Dehesilla. Bueno fue el recibo a pies juntos y salvable aunque eléctrico el quite por chicuelinas. Llegó la muleta y la cosa pareció enfriarse. El poco trapío del bichejo quitó importancia a un trasteo mecánico, largo pero poco profundo, muy venido a menos al natural, donde bajó considerablemente el tono de la faena. Encimista en su epílogo y efectivo con la tizona aunque debiera reflexionar del por qué la gente no pidió las peludas.
El quinto pareció el hermano mayor del encierro, más alto montado y de agradable cara, aunque de interior huidizo, manso y bobalicón. Tras un buen puyazo de Tito y una aceptable lidia llegó a la faena de muleta con trote cansino y mirada perdida, sin celo y desentendido de cualquier orden humana. La pesadez del charro hizo que sonaran los primeros pitos de las gradas, que pedían a gritos acabar con el sopor de la tarde, mientras este jugueteaba con el de La Dehesilla al gato y el ratón. Bajonazo y a casa.

Para cerrar el sábado Arturo Saldivar, sin duda el peor de los tres. Perdido en sus muletazos y sobrepasado por el complicado sexto, que fue el único que puso algo de picante a la tarde, en una intensa primera vara, en la que desplazó al jaco varios metros con la cara alta. Sin recursos en sus muñecas, frio como el tiempo y adormilado seguramente por el jet lag, ya que acababa de aterrizar como quien dice en Madrid ese mismo día. Que sigan buscando las virtudes de este mexicano porque yo ando algo perdido.

Por todo esto solo nos queda tener la confianza puesta en Cebada mañana, con expectación desde el encierro matinal, por su conocida peligrosidad. Enviados seis toros negros y uno cárdeno, el único cuatreño. Esperamos que la casta y la presencia vuelvan a poner a Valdemorillo donde se merece, y que las pamplinas de algunos periodistas caigan en el olvido.

Un saludo
Borja González.


sábado, 7 de febrero de 2015

DISCIPULO DE GALAPAGAR (Novillada Valdemorillo 2015)




Foto: Javier Arroyo


OREJAS DE DISTINTO SABOR PARA ESCUDERO  Y BORJA JIMÉNEZ



Valdemorillo. Feria de San Blas y La Candelaria 2015.
Novillos de Albarreal y Juan Pedro Domecq (3º y 5) para:
-       Ángel Jimenez: silencio tras leve petición y silencio.
-       Martín Escudero: saludos tras aviso y oreja.
-       Borja Jimenez: oreja y silencio.
Entrada: casi tres cuartos.

Apuntes de los novillos lidiados:
-       “Guillanguero” Nº 63 de Albarreal. Negro de 440 kg (silencio)
Bien presentado, descastado y a menos. Justo de fuerzas.
-       “Banderillero” Nº 38 de Albarreal. Negro de 440 kg (silencio)
Justo de presentación, sin picar y manso. Acabó desfondado.
-       “Monarca” Nº 90 de Juan Pedro Domecq. Negro de 430 kg (palmas)
Muy terciado y protestado de salida. A más, noble y embestidor.
-       “Promulgado” Nº 14 de Albarreal. Negro de 440 kg (silencio)
Con movilidad y bajo de casta. Tuvo más fuerza que sus hermanos.
-       “Manzanillo” Nº 115 de Juan Pedro Domecq. Negro de 430 kg (silencio)
Impresentable. Nobletón y dejándose en la muleta.
-       “Ladronzuelo!” Nº 10 de Albarreal. Negro de 440 kg (silencio)
Bien presentado y totalmente vacio. Acabó echándose.

De nuevo Galapagar en los titulares taurinos, una vez más la pequeña localidad serrana de la Comunidad de Madrid vuelve a dejarnos un gran sabor de boca en manos del joven David, de dinastía ganadera brava y aires del innombrable. Martín Escudero volvió a sorprender en la primera feria del año, Valdemorillo, por su poso, temple y buenas condiciones, que le atisban grandes éxitos. Muchos lo comparan con su vecino José Tomás, otros quieren llevarle al terreno del extremeño Alejandro Talavante, pero lo que está claro es que por sí mismo está logrando encandilar a la afición más pulcra y seria de la España Taurina.

En el primer reto de su temporada 2015, en la cual parece que tomará alternativa, dejó impronta de una torería clásica y pura, natural y ortodoxa, con el medio pecho al cite, las puntas de las zapatillas mirando al burel y los talones siempre cargados de fundamento. Firme la figura y largo el trazo de su muletazo, mayor y rotundo al natural, donde si pareció ver aromas tomasistas.

Cortó una oreja al “casi” utrero que hizo quinto, de la ganadería de Juan Pedro, protestado por el público y aguantado con alfileres por el madrileño, que a base de tiempo, sentido e inteligencia logró sacar los muletazos más puros de la tarde. Faena encajada, sentida y para aficionados, nada de miradas al tendido, pases sin sentido o desplantes populistas. Tauromaquia seria y de paladar para cortar una oreja de ley tras tirarse por derecho entre los pobres pitones del joven animal.
Bien también estuvo con su primero, un utrero feo de cara y algo destartalado de Albarreal, que acabó como toda la novillada pidiendo la hora de su descanso. Tras un simulacro en varas, de donde salió suelto, se plantó en los medios el galapagueño para ejecutar un quite vistoso y de aplomo. A la faena le faltó intensidad y tras unas meritorias bernadinas y una estocada contraria recibió saludos desde el tercio.

Otra oreja, muy distinta, cortó el joven de Espartinas. Borja muestra día a día sus ganas de ser torero. Su ambición y entrega, es proporcional a su calado en el público más festivalero, con sus constantes alardes, desplantes y miradas al tendido, que buscan furor y aplauso fácil.
Tuvo el animal más completo del festejo, sorteado en tercer lugar y perteneciente a la emblemática ganadería de Juan Pedro Domecq, que en el día de hoy no cuidó la presentación del ganado. El cornúpeta , de complicada lámina e inofensiva cara, se creció en la muleta,  humillando y repitiendo con celo y boyantía, quizá beneficiado del toreo bajo pero lineal del sevillano, que no acabó de ceñirse y obligar al bravucón. La ligazón superó a la falta de torería y la oreja fue concedida con fuerza por la mayoría de público, que no aficionado, que hoy llenaba los tres cuartos de entrada. Recuerdo que todos los empadronados tenían el boleto gratis.

El sexto fue el remate a una novillada descastada y totalmente vacía de Albarreal, que ni con el poco peso que dio en la báscula pudo aguantar el leve encontronazo con el caballo de picar, de inmensas proporciones como bien acostumbra la tauromaquia 2.0. Llegaron todos desfondados y huyendo de la pelea y hasta llegó a echarse a tierra este cierreplaza en un claro gesto de mansedumbre.
Suspenso gordo en el apartado ganadero. Albarreal por su falta de casta y emoción y Juan Pedro por su pobre y deleznable presentación. Valdemorillo merecía más en esta novillada y los jóvenes también. ¿O no Perera?

Abría el cartel Ángel Jiménez, un novillero al que deben dar sitio y plazas, porque la personalidad debe premiarse y el de Écija la tiene. Tuvo la mala pata de sortear el único lote completo de Albarreal y apenas tuvo opciones de mostrar ese pellizco que en otras ocasiones ha sacado. Aún así me quedo con su hambre de triunfo y ese trincherazo en el primer novillo a cámara lenta, con el que tanto disfruté.

Desde aquí le deseo toda la suerte del mundo. Y aprovecho la ocasión para dar mi máximo apoyo a todo el que se siente independiente y lucha  a contracorriente con este sistema de caraduras que día a día van quitando los principios de este arte universal. Mis fuerzas para todos ellos y a torear a todo aquel que te impida el paso.

Un saludo
Borja González.



martes, 13 de enero de 2015

LA MANIFESTACIÓN QUE TODOS ESPERAMOS







MI GRAN SUEÑO...  LA MANIFESTACIÓN QUE LA TAUROMAQUIA NECESITA PARA COGER AIRE.... ¿POR QUÉ NO? 


Algunos pensarán que estoy loco, otros simplemente se ceñirán a un hecho que seguramente sea imposible, pero como buen soñador y creador de optimismo, he llegado a imaginar algo que revolucionaría sin precedentes el océano tan oscuro en el que se ve sumergido la tauromaquia en estos años.

Por ello me apetece compartirlo con todos vosotros, por si algún iluminado con poder en todo esto se ve con ganas de lanzar una iniciativa aunque solo sea parecida.

El poco sueño me llevó a imaginar una manifestación multitudinaria en plena feria de San Isidro, con aficionados llegados de todas las partes de España y por qué no de Francia, Portugal o América. Todos reunidos en un punto de partida, como pudiera ser la plaza de Colón, para navegar con rumbo fijo hacia nuestra querida plaza de toros de Las Ventas, la que se convertiría por un día en nuestro símbolo mundial.

Todas las peñas taurinas reunidas en un lugar concreto y en un momento determinado para luchar contra el animalismo y el poco tacto de los políticos, que no solo hurgan en nuestro bolsillo, sino también se creen con derecho de elegir nuestros caminos a decidir. Autobuses abarrotados de todas las ciudades de España, cargados de ilusión y pasión por los toros, familias enteras decididas a luchar por una afición que mueve montañas. ¿Podeis llegar a imaginar cuantos podríamos ser?

Y que no fuera una manifestación cualquiera, que fuese un ejemplo de cultura y arte, una marcha histórica y vistosa, en la que estuvieran representados todos los gremios. Podría estar encabezada por todos los rejoneadores, en activo o no, a lomos de sus mejores caballos, calesas, chavales de escuelas de corto y capote en mano, trajes goyescos, bandas sonoras… un espectáculo que atrajese, por qué no, a todo el que lo viviera.

Y para terminar llenar las plazas de Madrid hasta la bandera, Las Ventas y Vistalegre, con más de 40.000 personas en un mismo día disfrutando de la tauromaquia, para así poder normalizarla y dar respuesta a todos aquellos que piensan que esto está perdido. Con carteles fuertes y atractivos, que consigan dos llenos de “no hay billetes”. Y por qué no financiar con esas entradas los gastos de autobuses y personal que ocasionara tal acto.

Exijamos la vuelta de los toros a televisión, sería otro buen momento para ello. Pidamos más contenido en los medios de comunicación, la bajada del IVA en los espectáculos taurinos y revisemos el reglamento de arriba abajo. Ha llegado el momento de plantarle cara y coger al toro por los cuernos, porque la estocada nos puede llegar hasta la bola si seguimos con estas. Como todos sabemos, hasta el rabo todo es toro y ha llegado el momento del cambio.

Con estas me despido, y aunque los sueños no siempre se hagan realidad, tan solo espero que algo parecido llegue a suceder alguna vez, porque la tauromaquia necesita la casta de una afición hasta ahora callada.



Un saludo
Borja González.


sábado, 16 de agosto de 2014

"ENCASTADOS FRAILES EN CENICIENTOS" (Crónica 15 Agosto 2014 Cenicientos)





PUERTA GRANDE PARA JOSE MANUEL MÁS CON UN ENCIERRO INTERESANTE DE JUAN LUIS FRAILE.



Cenicientos. Feria del toro 2014
1ª corrida de feria, 15 de agosto.
Toros de Juan Luis Fraile para los diestros:
-       Jesuli de Torrecera: pitos tras dos avisos y silencios.
-       Jose Luis Torres: silencio tras aviso y silencio.
-       Jose Manuel Mas: oreja tras aviso en ambos.
Entrada: dos tercios.
Ovación para la cuadrilla de Mas en el tercero, especialmente para la brega de Raul Cervantes.


Los toros de Fraile fueron los siguientes:
·         Primero. “Jaquetón” Nº 31, negro 01/10 (PALMAS)
(Cumple en las dos varas, encastado y con gran pitón derecho)
·         Segundo. “Rondino” Nº 27, negro 12/09 (SILENCIO)
(Palmas de salida. Pudiera tener problema de visión. Una vara, crudo y con peligro y orientación)
·         Tercero. “Rondero” Nº 4, negro 12/08 (OVACIÓN)
(Buen toro, cumple en dos varas, dura la primera, largo y repetidor en la muleta)
·         Cuarto. “Caño” Nº 29, negro 12/09 (SILENCIO)
(Flojea tras un durísimo tercio de varas. Empujó metiendo riñones. Se viene a menos)
·         Quinto. “Rondero” Nº 17, negro 12/09 (OVACIÓN)
(Hasta cuatro varas aguanta, derribando, mucha fuerza y poder. Encastado y manso)
·         Sexto. “Cardillero” Nº 25, negro 12/08 (OVACIÓN)
(Gran toro. Bravo en varas y con nobleza y fondo en la muleta. Buen pitón derecho)






Otra muy interesante corrida de Juan Luis Fraile en Cenicientos, por debajo del nivel que dejó la ya famosa y comentada de 2013, pero muy completa y válida para la afición. Un encierro en puntas, abierto de cara, muy desigual de hechuras pero bien presentada para la capital del Valle del Terror.

Cenicientos abría sus puertas al “torismo-happy” y albergaba la primera corrida de un ciclo que se presuponía muy interesante. Aficionados de todas las puntas de España y hasta de Francia se daban cita para cubrir hasta dos tercios de la pequeña y temible plaza corucha. Ese ruedo y esa afición ruda y exigente que año tras año se da lugar en la serrana localidad madrileña.

Y volvieron a dejarnos buen sabor de boca los exigentes gracilianos. Su casta y movilidad volvió a enamorarnos, pidiendo sitio en plazas de mayor importancia, porque asi lo merecen. Una verdadera pena no verlos lidiar en condiciones, con una cuadrilla profesional y hecha, porque fue un verdadero desastre lo que hicieron con ellos. Demasiado nobles fueron en la muleta después de todas las perrerías que les recetaron en los primeros tercios. Un verdadero circo en banderillas y una masacre indigna en el tercio de “varas”, sin lucir un ápice la bravura que llevaban escondida los cornúpetas, estrellando una y otra vez con los mastodontes que llaman picadores.

Abría el cartel un tal Jesulí de Torrecera, en sustitución de Salvador Barberán (¿?). Su rostro vaticinaba el canguelo que pasaría minutos después.  ¿Cuál fue su solución? Dar cera en el caballo para que llegaran moribundos al último tercio.
Salió entonces “Jaquetón” para abrir la tarde, un animal serio, algo flaco, pero ofensivo por delante. Primer susto de la corrida al ser incapaz de sacarse al toro de las tablas. Su cara cada vez era más pálida, (yo en serio que me preocupaba). Entonces llegó la medicina más ruin y fácil para un torero. El famoso “Dale bien en varas”. La frase favorita del que se hace llamar matador de toros. Escabechina brutal  y enfado monumental de Cenicientos, que aumentó tras el despropósito de poner banderillas con el jaco aún en el ruedo. Un verdadero espectáculo antitaurino y bochornoso que no debió haberse visto nunca. La Guardia Civil tomó medidas en el callejón. Torrecera no supo donde meterse con el bicho, que siguió acometiendo con codicia y casta detrás de su franela. Bajonazo y pitos.
En la siguiente fotografía se puede ver como el toro entró al caballo con las banderillas puestas.





Con el cuarto no varió su táctica. “Caño” empujó con fuerza y riñones en la primera vara, quizá la de mayor clase y bravura de toda la tarde. Fue tan duro el encuentro que llegó a debilitarse en extremo, llegando parado y reservón en la muleta. Una pena que no rememorara a sus hermanos del año pasado, que también llevaban por mote “Caño”. Familia a tener en cuenta.
Así empujó el cuarto, increible como romaneó y metió riñones.




El triunfador del año pasado, Jose Luis Torres, no pudo repetir tan “cosechado” galardón. Ahora si, que me expliquen cómo ha podido llevarse el premio a triunfador de la feria este “torero”. Prometo que no quiero faltar ni mucho menos pero es alucinante que sigan matadores así en activo, y mucho peor que lidien estas corridas. Anduvo perdido toda la lidia, con más miedo que vergüenza, sin saber que hacer, sin poder ni dominar las embestidas… un drama.
Sorteó en primer lugar un toro muy serio y con leña de Fraile, del que aún sigo teniendo dudas sobre su vista. A mi parecer podría tener algún problema de visión, porque sus coladas de salida por el pitón izquierdo no fueron ni medio normales. Si a eso le suman la decisión ridícula del presidente al cambiar el tercio con un solo puyazo imagínense la cara del pobre hombre. Papeleta muy seria para un torero con nulo rodaje y preparación. La faena de muleta fue un auténtico… no se como explicarlo.
En la fotografía se puede ver las 7 banderillas tras el desastroso circo de la cuadrilla.



El quinto fue uno de los toros con más poder y dureza que he visto en los últimos tiempos. Un galán astifino a más no poder y con un sospechoso bulto en su axila izquierda que no paró de principio a fin. Cuatro varazos durísimos, en los que empujó con saña y casta, aunque saliera suelto, demostrando su punto de mansedumbre. Arreones en banderillas y poder y cojones en la muleta, mostrando quien mandaba en el ruedo. Ovación de Cenicientos en su arrastre. Repito, CUATRO VARAS!!! EN 2014!!!
A continuación la secuencia del brutal derribo de Rondero:





Así embistió Rondero despues de CUATRO VARAS, dos de ellos muy caidos.




Cerraba el cartel Jose Manuel Mas, un torero madrileño mucho más rodado  y con un concepto totalmente distinto a sus compañeros de cartel. No se si se llevó el lote o fue el que mejor trató a sus toros y por consiguiente los que rompieron en la muleta, me quedo con mis segunda teoría.
El tercero fue un torazo, bajo, cuajadísimo y con dos velas, que rompió gracias a la excelente lidia de Raul Cervantes, un verdadero derroche de saber estar, de torería y profesionalidad. La plaza estalló como hacía tiempo no veía en Cenicientos, jaleando los capotazos sublimes por bajo, sintiéndose torero y descarándose con el toro. Un lujazo para la afición tras el esperpento de los dos anteriores toros. Fue entonces cuando Rondero embistió por bajo y profundo, aunque no anduviese sobrado de fondo. Buen toro y oreja para Mas.

Fotografías de la excelente lidia de Raul Cervantes y la reacción del tendido:








El sexto fue aún más completo, terminó con fondo y rompiendo por bajo sobre ambos pitones, aunque no acabara de acoplarse el madrileño con la mano izquierda, lo que hubiera supuesto las dos orejas. Tras dos monumentales varazos y una lidia más o menos pasable llegó el serio y cuajadísimo graciliano con casta y buenas embestidas. Mas nos dejó algún derechazo más que notorio y tras un pinchazo y una estocada recibió la segunda oreja que le abría la puerta grande.





Esto fue todo en la primera de Cenicientos. Hoy tenemos a José Escolar. Esperemos un Chumbero y buenos recuerdos.

Un saludo
Borja González


martes, 12 de agosto de 2014

¡QUE GRATA SORPRESA! (Crónica Corrida de Guardiola en Madrid 2014)




Importante faena de Eugenio de Mora, rozando la Puerta Grande.




Madrid. Plaza de toros de Las Ventas.
10 de agosto de 2014. 49ª de temporada.
Toros de Conde de la Maza (1º y 2º) y Guardiola Fantoni para:
-       Eugenio de Mora (OREJA con petición de la segunda y vuelta tras petición)
-       Jairo Miguel (silencio y silencio tras dos avisos)
-       J. Carlos Venegas (silencio tras aviso y palmas)
Entrada: un cuarto de plaza.
Palmas para Ángel Otero tras su brega al segundo.

Partes médicos: Herida de asta para J Carlos Venegas en el sexto y esguince de rodilla para Vicente Cabanes, subalterno de Venegas en el tercero.

Condición y datos de los toros lidiados.
(Conde de la Maza 1º y 2º, Guardiola Fantoni 3º, 4º, 5º y 6º)

·         Primero “Airosito” Nº 45, castaño chorreado salpicado de 542 kilos (PALMAS)
(manso, recibe tres varas, con fondo y a más en la muleta)
·         Segundo “Bigotito” Nº 67, negro listón chorreado de 528 kilos (SILENCIO)
(cumple sin más en las tres entradas al caballo, encastado y con movilidad)
·         Tercero “Barba-Fina” Nº 37, negro bragado meano girón de 524 kilos (SILENCIO)
(mal presentado, sin picar, noble y justo de casta)
·         Cuarto “Banderito II”, Nº 26, negro bragado lucero girón de 620 kilos (SILENCIO)
(bien presentado, no cumple en ningún tercio, cara alta y sin emplearse)
·         Quinto “Violoncito”, Nº 145, negro de 532 kilos (PALMAS)
(Medio cumple en las dos varas, encastado y bueno en la muleta, acabando rajado)
·         Sexto “Banderito I”, Nº 134, negro de 605 kilos (SILENCIO)
(no se emplea, bajo de casta y orientado por el izquierdo)


Primera corrida del verano madrileño, con un cierto aroma torista en los tendidos y una preocupante escasez de público, en parte por la falta de atracción en los carteles confeccionados por la empresa. Apenas lucía un cuarto de entrada, con un calor sofocante y cierto ambiente extracomunitario.

Se lidiaba una corrida de Guardiola, encaste Villamarta, con pie y medio según alguno en el matadero. Nos aclaraban ayer ciertos aficionados que se había arreglado la situación, lo cual es una gran noticia para todos los amantes al toro bravo y a la diversidad de encastes.

No pudo lidiar completa, y hasta tuvo la suerte de colarnos la raspilla tercera, escurrida de carnes y anovillado de fachada. Nada que ver con el grandón y apretado cuarto, el serio y fino quinto, o el ofensivo y alto sexto; una escalera que hace definir la corrida como despareja y por qué no, mal presentada.
Algo así nos pasó con el Conde de la Maza, dos toros muy diferentes y astifinos, alto y largo el primero y sin cuello y escurridete el segundo.

Una tarde interesante y variada que comenzó por todo lo alto. Oreja y hasta petición de la segunda para la veterana sorpresa de la tarde, Eugenio de Mora. Casi nadie o muy pocos esperábamos nada de él y asombró a todos y cada uno de nosotros por la vía del buen toreo, el de toda la vida, natural y elegante, erguido y encajado… un gusto en estos tiempos que corren. Faena importante y buenas sensaciones del toledano.

Faena en el tercio, en un palmo de terreno, por ambas manos mandando y toreando, en toda la amplitud de su significado, sorprendiendo en los remates por bajo y tirándose con raza a la cuna de los grandes, para buscar así la segunda oreja. Estocada hasta la bola con voltereta incluida y orejón de ley para el manchego. Palmas para el manso nuñez, que dio buen espectáculo en la muleta.

No conforme con eso salió con actitud de novillero a revolucionar aquel templo, que se rendía ante la encomiable actitud del veterano. Verónicas ajustadas y algo embarulladas, ganando terreno, y media de rodillas para mostrar sus ganas de salir por la calle Alcalá. La plaza se rendía y él era consciente de ello, un empujón y una faena media le valdría para conseguir su objetivo. En cambio no alcanzó el nivel suficiente para lograr dicha marca. Una faena algo lineal y desajustada, con más tirones de lo habitual, citando desde el fuera de cacho y ganando siempre un paso para animar la sosa y vulgar embestida del guardiola.  La media estocada y el uso del verduguillo frenaron algo la petición, que no fue mayoritaria. Bien el presidente y algo exagerada a mi parecer la vuelta al ruedo.

También me gustó José Carlos Venegas, en particular con su primero. Un toro mal presentado, poco picado en varas e irregular en su embestida. Tan pronto acometía por bajo y en la rectitud como se te paraba o salía con la cara alta. Tras una gran lidia de Otero y una voltereta fea, en tablas del cuatro, a Cabanes se dispuso el andaluz a rememorar su actuación en san Isidro, con un bonito inicio, ajustado y por bajo, pudiendo y mandando en la embestida de Barba-Fina. Llegaron entonces naturales muy despaciosos y varios pases de pecho a tener en cuenta. Faena de aficionados, de concepto y sensaciones, estropeado al pasarse de faena y embarullar lo logrado.
Algo más acelerado y “verde” le vimos con el sexto, un toro grandón y sosote, que comenzó a meterse poco a poco en la muleta. Tragó embestidas inciertas pero no logró llevar embebido en la franela al cornúpeta, que por momentos vio el hueco perfecto para subirle a los lomos, algo que llegaría a la segunda intentona de la suerte suprema, con una fea cogida. Palmas para un interesante torero, al que espero ver pronto.

Completaba el cartel en segundo lugar Jairo Miguel, al que llamaban niño predilecto. Y es que es cierto aquel dicho de “unos nacen estrellas y otros estrellados”. Tomen partida por la que quieran. Lo que está claro es que se dejó un lote para apostar más. Ganas tampoco le faltaron, pero la ausencia de ideas, técnica, rodaje y concepto se hicieron notar más de lo debido.
Se quedó sin argumentos ante el poderoso y exigente segundo. Un toro con carbón y casta, duro de manos y complicado en la muleta, soltando la cara y pidiendo sitio.
Con el quinto le vimos a la deriva. El toro más completo de la corrida aunque acabara rajado, no sabemos si por aburrimiento o por falta de casta. Violoncito apretó en varas, en ocasiones de costado, pero sin buscar la huida, acudió con fuerza y motor en banderillas y tuvo tres tandas de bandera en la muleta, desaprovechadas por el extremeño, que aguantó al tráiler, todo sea dicho. Viendo que aquello no cuajaba optó por circulares y memeces que agudizaron a más de uno, con algún comentario de desaprobación y algún que otro pito desde las alturas. Palmas para el toro y división para el de Cáceres.

Y esto fue todo de la primera corrida tras San Isidro. Interesante lo de Conde de la Maza y algo desigual lo de Guardiola Fantoni. Gran actuación de Eugenio de Mora y detalles a tener en cuenta de Venegas. Nos vemos en la próxima parada: Cenicientos

Un saludo

Borja González

lunes, 28 de julio de 2014

¡A PUNTO DE CUMPLIR EL SUEÑO! (Crónica novillada 27 Julio Madrid)





NOVILLADA DE ALTAS POSIBLIDADES EN LA MULETA DE LA GUADAMILLA. GONZALO CABALLERO OREJA Y BUENA IMAGEN EN MADRID.



Madrid. Plaza de toros de Las Ventas. Temporada 2014.
27 de julio. Novillada de verano.
Novillos de la Guadamilla para:
-       Juan Miguel Benito: silencio tras aviso y palmas de camino a enfermería.
-       Gonzalo Caballero: OREJA y saludos.
-       Miguel Angel León: silencio en ambos.

Entrada: Un cuarto de plaza largo.
Ovación para el picador Agustín Romero “Hijo” por su tercio de varas al quinto de la tarde.

Los novillos de La Guadamilla:
·         Primero. “Saleroso” nº 44, Colorado chorreado de 539 kilos. SILENCIO
(Manso, noble y con buen pitón derecho. No llegó a humillar.)
·         Segundo. “Zalamero” nº 53, Negro bragado axiblanco de 532 kilos. OVACIÓN
(Buen novillo en el último tercio. Noble, con mucho fondo, recorrido y humillación)
·         Tercero. “Obcecado” nº 47, Negro de 451 kilos. PALMAS
(Nos quedamos sin verlo. Noble, encastadito y con fondo)
·         Cuarto. “Maleado” nº 56, Negro listón de 485 kilos. SILENCIO
(Novillo más flojo y de corta duración. Tuvo mucha clase pero se apagó pronto)
·         Quinto. “Novicio” nº 39, Colorado de 536 kilos. SILENCIO
(El peor de la tarde. Pronto y alegre en varas pero descastado y parado en muleta)
·         Sexto. “Nebli” nº 50, Colorado chorreado de 522 kilos. PALMAS
(Buen novillo. Casi cumple en varas y llega con nobleza, fuerza y mucha clase y fondo)


Esta vez no fue la enfermería lo que hizo que Gonzalo Caballero no saliera por su ansiada Puerta Grande de Madrid. Una vez más se quedó entreabierta, medio sueño cumplido pero no alcanzado, y es que ya van unas cuantas veces que el madrileño corta oreja en su primero y se lo juega a cara o cruz con su segundo.

Volvió a pasar en la tarde de ayer. Oreja en su primer buen novillo de la Guadamilla y pelea contra el mulo quinto, que no quiso plantar batalla al novillero, que con sus cites y colocación quería ganar aquello.

Fue una tarde entretenida, acusada por un sofocante calor que aguantamos más de 7.000 personas seguramente, muchas de ellas venidas de fuera de España, sin conocimiento alguno de la lidia de un toro bravo. Ello se percibió con las palmas de recibo a las notas musicales de la banda, que animaba y nos distraía un poco del calor inhumano que desprendía el cemento.

Novillada muy pesadora de encaste domecq, dulce, clara y mal aprovechada por la terna, que se jugaban y mucho en la tarde. Un encierro muy noble y de altas posibilidades en el último tercio. Claro ejemplo de toro moderno y evolucionado, con un fin claro y conciso, el poder gustarse y relajarse sin el más mínimo reproche por parte del burel.

Salió el primero con alegría y prontitud, reculando en el caballo y con buen galope en sendos quites por gaoneras de Caballero y Benito. Buenos puyazos de Mario Herrero por cierto, aunque no se empleara Saleroso. Cara alta pero transmisión para llenar al aficionado y jugarse los muslos (o la cadera) en los medios. Benito se trajo la faena preparada, buscando un pase cambiado por la espalda que se hizo eterno ante la negación del animal por salir a las afueras. Acortó entonces distancias para recetar varios derechazos faltos de mando y pierna retrasada ante ciertos reproches de la afición. Bajó el tono del izquierdo, por donde se paró y protestó el animal, rebrincado y sin emplearse por bajo. No cogió vuelos por el derecho de nuevo, faltando acople y bastante mando, todo muy encimista y populista. Silencio tras estocada y varios descabellos.

El cuarto fue un animal más parado y flojo. Tuvo clase en los primeros lances de capote y apenas se picó, lo que causó el cabreo del público venteño. Bueno fue el inicio con varios naturales muy en redondo y por bajo, obligando y ahora si, toreando verdaderamente bien el de Colmenar. Se apagó pronto el animal y todo se vino a menos. Falló con las espadas y se llevó un fuerte golpe en el muslo, lo que hizo que tuviera que retirarse entre palmas camino de la enfermería.

Caballero cortó la oreja al buen segundo. Animal negro de capa, cómodo de cara y de buenas hechuras. Embistió ya de capote con codicia y entrega y no llegó a cumplir en el caballo, con dos malos y bajos puyazos. Brindis a Fermín Bohorquez y empiece muy personal por bajo ligados sorprendentemente con varios naturales verdaderamente buenos, que metieron de lleno a los aficionados. Derechazos ajustados aunque algo acelerados y un poco embarullada la faena. Aún asi hubo grandes muletazos, toreo siempre vertical, encajado y con gusto. Estocada contraria y algo delantera y oreja pedida mayoritariamente sin protestas. Ovación para el toro, que tuvo fondo, clase y entrega en todas sus embestidas.

La plaza estaba convencida que en el quinto llegaría algo gordo. La novillada estaba embistiendo y por poco que ayudara abriría de par en par las posibilidades de triunfo a Gonzalo. Salió entonces un colorado alto, grandón y embistió bien y por bajo de capote. Bonito fue el segundo puyazo, puesto muy en largo y bien amarrado por Agustín Romero “hijo” que se llevó fuertes palmas en su retirada. Galopó el toro pero no empujó en su encuentro. El animal entonces mostró falta de casta y se apagó por completo en la muleta, ante la disposición absoluta y cargada de verdad del madrileño. Estocada y palmas fuertes desde el tercio.

Cerraba el cartel Miguel Ángel León, que desaprovechó una oportunidad de lujo para despuntar en la primera plaza del mundo.
Sorteó en primer lugar un novillo con mucha clase y nobleza, y entre latigazos y falta de colocación desaprovechó por completo al animal, que se quedó sin picar y apretó en banderillas de lo lindo. Repetición, cierto punto de mansedumbre y boyantía para crujir Madrid. La falta de ajuste y las mentirijillas hicieron que Madrid permaneciera en absoluto silencio. Toreo perfilero, sacando culo y constantemente en línea… eso aquí no Miguel.

El sexto fue aún más claro, cerradito de cuerna, bien comido, fuerte y con un último tercio para disfrutar por su recorrido, prontitud y fondo. “Nebli”, que así se llamaba, apretó más que sus hermanos en el caballo y mostró buenas maneras en el capote de Chacón. Llegaron entonces muchas embestidas claras por ambos pitones, acudiendo al cite en el primer estimulo y repitiendo con codicia y cadencia, sin apreturas para el novillero, un verdadero bombón. De nuevo León tiró de toreo despegado, ligado pero sin verdad, citando con la muleta en pico para después despedirlo hacia las afueras. Una verdadera pena porque el novillo mereció más.

Y esto fue todo lo que pasó en una tarde tremendamente calurosa en la capital. Es inhumano permanecer en el sol y estoy seguro que mucha gente le echó para atrás la hora de la corrida. Señores miembros de Taurodelta, estas novilladas deberían volver a ser nocturnas. Ganariamos todos.

El domingo que viene nos vemos con la novillada de Aurelio Hernando.

Un saludo

Borja González.





viernes, 20 de junio de 2014

¡TRIUNFALISMO TOLEDANO!




Foto: Aplausos.


GRAN FAENA DE PONCE ANTE UNA CORRIDA SOSPECHOSA Y DESCASTADA DE GARCI"GRANDE"


TOLEDO. Corrida del Corpus 2014.
Toros de Garcigrande y Domingo Hernandez para:
- Enrique Ponce: ovación y dos orejas con petición de rabo.
- El Juli: oreja en ambos.
- Sebastián Castella: oreja en ambos.

Entrada: Casi lleno.
Sonó el himno de España en honor al nuevo rey Felipe VI


Salieron los tres por la Puerta Grande toledana, como estaba previsto por todos. Tarde de clavel en la ilustre tierra de Toledo, con un casi lleno en los tendidos y con diez minutos casi de retraso por las enormes colas que aguardaban en los aledaños de la plaza. Coso antiguo, con historia y de dificil acceso para los aficionados, que vieron como poco a poco la cosa se complicaba cuando se acercaban las 7.

Eran las 19:07 cuando rompía el paseillo, interrumpido por un aclamado y sonoro himno de España como bienvenida al nuevo rey Felipe VI. Hasta ahí todos contentos, disfrutando de un ambiente inmejorable y con una entrada más que merecida para dicha fecha tan señalada por todos los locales.

El problema viene cuando la felicidad nos invade y vemos cosas donde no las hay. El caos llega cuando nos saltamos a la torera el reglamento y permitimos situaciones poco beneficiosas para la fiesta. El triunfalismo y la falta de conocimiento, acompañado por la festividad y el poco trato con este mundo nos llevó a una nube de orejas y premios que no debieron concederse. ¿Alcohol? ¿Sol? ¿Falta de afición?¿Nula exigencia? No llego a comprenderlo.

Porque salió una corrida que promedió y supero los 530 kilos de media. Un encierro grandón, gordo y pasado de carnes de Garcigrande, que tiene la fea costumbre de cebar a sus animalejos para que den más talla, cuando no se da cuenta que el principal defecto de esta vacada es la bobería y falta de raza que denotan sus animales en cada tarde. No me fallaron los cálculos; numerosas caídas, pésimos tercios de varas y todos con nobleza y franqueza en la muleta, para así no complicar al que está delante ¿Pa qué? dirán algunos.
Salió un primero acochinado, noble y parado, un segundo anovillado, feo, y boyante. El tercero no tuvo presencia de nada, parado y asfixiado en el último tercio. El cuarto salvó la tarde por su fondo, clase y nobleza. Quinto y sexto se dejaron a medias, sin clase, pero con movilidad y cierto fondo. Una corrida moderna, a la cual no picaron nunca, cuidaron en banderillas y se aprovecharon en la muleta, con aires de superioridad, arrimones y demás remeneos característicos hoy en día. ¿Harán esos arrumacos a uno de Escolar o Dolores?

Y si tengo que salvar algo de la tarde es la faena de Ponce al cuarto. Un verdadero recital de toreo clásico y personal. Una faena que llegó muy pronto a los tendidos, porque cuando el toreo se hace uno todos lo vemos. Faena distinta, larga y a más, repleta de detalles torerísimos, que únicamente sabe y puede hacer el de Chiva, una faena de repaso a esos 25 años de alternativa, con naturales estupendos, cogidos delante y rematados detrás de la cadera, es cierto que algo en linea y con las extremidades de la franela, pero componiendo, vertical y sentido. Numerosos remates, molinetes, poncinas, cambios de mano, por un lado por otro...un verdadero lio que desató la locura de los tendidos, puestos en pie en numerosas ocasiones. Estocada algo desprendida y hasta petición de rabo.
En su anterior oponente escuchó una ovación y algún que otro pito tras un horrible bajonazo.

Julián arrancó una de cada animal y hasta llegaron a pedir la segunda tras una vomitiva estocada, trasera, atravesada y bajita. Faena de profesional, que no de torero. Numerosos muletazos, no recuerdo ninguno.
Con el quinto más de lo mismo, alguna verónica y chicuelina con el compás abierto y una buena media. De la muleta recuerdo trallazos, cierta aceleración y poco eco en los tendidos. Debe ser que la comparación de Ponce no era muy buena. Seguramente opte por no acartelarse con el de Chiva por eso de ir después vaya. La faena se basó en dejar constantemente el trapo en la cara y girar cual noria de feria, en busca de la ligazón y el calor de los tendidos. Media estocada e incomprensible nueva oreja para él.

Y Castella volvió a estar desangelado. Su primero fue un animal que llegó moribundo al último tercio. Como estaría la cosa que un aficionado gritó "Cántale la marsellesa a ver si se anima". Pues nada, arrimón, estocada certera y orejita al canto.
Con el sexto más de lo mismo. Otro animal vulgar, sosote, aunque con más movilidad que su anterior hermano. Cambiados por la espalda para calentar los tendidos, una buena trinchera, y poco más que apuntar. De nuevo muchos muletazos, fuera de sitio casi en su totalidad y estocadón hasta la bola para conceder otra orejita toledana.

Denunciar públicamente la pésima actuación del presidente. Permitió el vergonzoso simulacro de varas, cada vez más descarado por todos. Es lamentable que estemos llegando a estos extremos. Hoy no se ha picado a la corrida y eso no se debe permitir.
No con eso tuvo el valor de cambiar el tercio en el sexto de la tarde con UNA banderilla en lo alto del animal. ¿Donde se ha visto eso? ¿Qué hacemos ante este desastre? LAMENTABLE.

Y esto fue todo, la gente salió contenta que es lo que importa.
Ahora... que no os engañen, toreo solo hubo uno.

Un saludo
Borja González.